Cuadernos de Viajes Solidarios. Marruecos 2011 (2): Conociendo Azilal y sus alrededores…

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Ya es viernes, y así han volado 11 días en Marruecos! Estamos ya a mitad del viaje.

Ayer hicimos la última visita que veíamos como necesaria para desarrollar nuestro proyecto. Los lugares que nos interesaban han sido muy variados, desde una excursión de fin de semana a la agitada ciudad de Marrakech, hasta la majestuosa tranquilidad del lago Bin el-Ouidane.

MARRAKECH

El viernes pasado salimos de Azilal en dos grands taxis – coches que funcionan como una especie de bus que esperan a que haya 6 pasajeros, es decir a que se llene el taxi, para ir al destino – y acompañados por una hermosa e imponente puesta del sol, llegamos al impresionante bullicio de la ciudad de Marrakech. Se notó enseguida que llevábamos tiempo en la pequeña ciudad de Azilal – llegamos todos a Marrakech boquiabiertos, bien aturdidos y totalmente pasmados, como una verdadera familia de campesinos, jaja!

Después de una semana duchándonos a cubitos de agua y usando un agujero en el suelo como váter, sobra decir que estábamos increíblemente emocionados por las duchas e inodoro ofrecidos en nuestro riad! 🙂 Los riads de Marruecos, muchas veces convertidos en hoteles o albergues hermosos (como el nuestro), son las casas tradicionales de los centros urbanos marroquís (llamados medinas), totalmente cerradas al exterior y organizadas en un patio central en el interior.

Una de las cosas más chulas de hacer en nuestro riad fue subir los 4 pisos para llegar a la terraza, y disfrutar de las vistas de las casas de tierra roja – el mismo color del paisaje que rodea – de Marrakech, y escuchar los diversos cantos de todas las numerosas mezquitas en las horas de oración (5 veces al día), que suenan simultáneamente de los megáfonos, convocando a los practicantes del Islam.

La visita a Marrakech nos permitió relajarnos después de nuestra primera semana en terreno, pero además nos sirvió como un punto de inspiración para nuestro trabajo en Azilal. Así aprovechamos el tiempo para perdernos en el laberinto infinito de zocos, refrescarnos en el Jardín Majorelle del diseñador francés Yves Saint Laurent, visitar maravillas arquitectónicas como la escuela de teología del Corán, Madraza Alí ibn Yusuf, pasear por la plaza principal Djemaa el-Fna y asombrarnos con los encantadores de serpientes. Además visitamos palacios tales como el de la Bahia, construido en el siglo XIX para el visir Ba Ahmed Ben Moussa y sus 4 mujeres, 24 concubinas y serie de hijos!

AZILAL

Después de esta visita, la vuelta a nuestro Hôtel de France en Azilal, como nos ha resultado después de cada una de las visitas que hemos hecho en la región, fue como volver a casa.

Azilal, el centro administrativo de la provincia, está situada en las montañas del Atlas, y tal como es ahora, nos ha parecido una ciudad de lo más variopinta. Azilal es bastante nueva, pues se fundó en el año 1911, y es una mezcla entre lo tradicional, lo moderno, y la naturaleza. Como extranjeros, mirándolo desde el punto de vista de turistas, lo que más nos ha marcado es el calor extremo caracterizado por una falta de sombra (por ello justo nuestras propuestas están en ello! :-). El planeamiento urbano es algo disperso, caracterizado por grandes espacios vacíos. Calles estrechitas de casas particulares, pequeños negocios y el zoco local se esconden detrás grandes avenidas, edificios gubernamentales de la provincia, y jardines. Los sitios con actividad están aislados uno del otro, tales como el museo de dinosaurios que está por inaugurar a finales de año (tras el descubrimiento de fósiles en la provincia), el polideportivo, las numerosas asociaciones, el hospital provincial, los diversos barrios populares, y en las afueras de la ciudad el enorme mercadillo semanal.

Con una población de unos 50 mil habitantes, este núcleo urbano creció gracias a la inmigración rural, por ello aquí se reúnen distintos pueblos bereberes nativos a la provincia. Hemos podido comprobar que nuestro francés sirve poco con la gente local, aunque hablar un poco más de árabe nos hubiera ayudado un montón, pero en realidad es el beréber el idioma que domina!

AIT BOULLI

A comienzos de esta semana fuimos al pequeño pueblo bereber, Ait Boulli, donde sucedió el proyecto del grupo de la UEM con AIPC-Pandora y la asociación local Synergie el año pasado. Con temperaturas mucho más agradables (dormimos con mantas, una verdadera revelación! :-)), estábamos rodeados por el hermoso Alto Atlas, y cada montaña tenía un color diferente – roja, amarilla, verde… espectacular!

La parte de ingeniería de nuestro grupo fue con el fin de concretar la necesidad detectada el año pasado de un puente en la vía principal, que sufre de inundaciones por las grandes lluvias del invierno. Mientras los ingenieros tomaron medidas, recogieron datos, y sacaron fotos (aunque hay que admitir que hay ciertos estudiantes de ingeniería que pasaron una gran parte de nuestra visita pasándoselo pipa, jugando con los niños del pueblo y hablando el idioma internacional que es la diversión! :-)), los arquitectos trabajaron algunas pequeñas propuestas para responder a ciertos problemas que habían detectado in-situ: un programa de reciclaje para enfrentar la abundante basura encontrada por todo el pueblo y una propuesta para construir una valla alrededor del campo de fútbol que está encima de un barranco.

Si ya sentíamos choques culturales entre los varios idiomas hablados (árabe, francés, o bereber), las relaciones entre hombre y mujer, que son muy diferentes de las culturas occidentales, y la comida marroquí, esta visita – en medio de la nada en las montañas con aire puro, limpio y con toda tranquilidad, en un pueblo pequeño y auténticamente bereber, con mujeres vestidas en mil colores y capas distintas, como si cada prenda fuera seleccionada al azar – nos hizo sentir que habíamos llegado realmente al Marruecos profundo, en efecto otro mundo entero, bien, bien lejos de la gran metrópolis de Madrid!

LAS CATARATAS DE OUZOUD Y EL LAGO BIN EL-OUIDANE

Subiendo y bajando en furgoneta por una carretera sinuosa por las montañas, tardamos 3 horas en llegar a Ait Boulli. Este pueblo representa una de las varias atracciones alrededor de Azilal. Así esta ciudad sirve como puerta al Atlas, la hospitalidad bereber, y las varias maravillas que nos ofrece la naturaleza. Dentro de ellas se incluyen las cataratas de Ouzoud, las mayores de todo del norte de África con una altura de 110 metros, y el lago Bin el-Ouidane, famoso por su pesca de carpe enorme, y el mayor embalse del país, esencial para el sector agricultor, y proveedor de 25% de electricidad de todo Marruecos. A 45 minutos de Azilal, visitamos estos dos sitios para que la parte marketing de nuestro grupo pudiera conocer las mayores atracciones turísticas de la zona. Aprovechamos para refrescarnos del calor, bañándonos tanto debajo de las cataratas como del lago, y vimos que los dos sitios ya están explotados a nivel turístico, repletos de hoteles, campings, y restaurantes.

Bueno, y así vamos a cerrar esta entrada en el Blog, que aún tenemos muchas propuestas por desarrollar antes de la presentación el próximo martes a las autoridades locales. La semana que viene más!

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