Verano Internacional y Solidario para jóvenes de 13 a 18 años

¡Ya está abierta la convocatoria de Verano Internacional y Solidario 2018 para jóvenes de 13 a 18 años!

Verano Internacional y Solidario es un programa grupal de educación internacional experiencial para estudiantes de secundaria y bachillerato, de 3 semanas de duración durante el mes de julio, que ofrece una total inmersión en diferentes culturas y países mediante un programa completo de actividades culturales, distintas temáticas de actividades de voluntariado y práctica de idioma.  

Los programas incluyen una formación previa a la partida en Madrid, una orientación en el país de destino a la llegada, coordinación y acompañamiento durante los 21 días y estancia en familias locales y/o residencia de voluntarios desde donde los jóvenes participan en los proyectos, realizan las actividades culturales y experimentan la inmersión cultural en el país de destino.

El grupo está acompañado por   personas coordinadoras jóvenes, bilingües y con experiencia, que les guían y aseguran su bienestar durante toda la estancia. 

Para los soci@s de AIPC Pandora, las inscripciones realizadas antes del 19 de diciembre se beneficiarán de 200€ de reducción sobre el precio del programa. Descuento válido para las primeras 20 plazas.

Haciendo clic en la imagen podrás consultar nuestro catálogo 2018 con todos los destinos y precios.  

 

 

 

 

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    Nuestr@s voluntari@s nos cuentan...

    • Inés Piña del Moral

      Con los cinco sentidos alerta, con una mano en el corazón, puedo afirmar que esta experiencia de voluntariado en la India, me ha motivado a cambiar de 

      perspectiva y a mirar de una manera diferente el mundo.

      Personalmente: valoras, sientes, maduras.

      En un principio, esta experiencia te abre la mente y te permite crecer, mejorar tus propios valores y ampliar creando otros nuevos. Por otra parte, aprendes y te permite comenzar un proceso de absorción de la cultura india desde el primer minuto. Es una aventura maravillosa, pero como toda aventura, tiene tanto sus momentos felices como sus momentos duros.

      Para ambos, ¡simplemente adáptate y vive! puesto que cualquiera de esos momentos, será inolvidable y perdurara para siempre en tu memoria.

       

    •  Alba Pragati Barcena

      India ha cambiado mi visión sobre mundo y también me ha cambiado a mí en múltiples aspectos. Por lo que pienso, que he logrado mi objetivo. Esta increíble aventura, fue difícil en algunas situaciones, por ejemplo, despedirnos de todas las personas que nos habían acompañado, nuestros niños, compañeros, familias... 

      También excavar días enteros sin parar o recolectar chilis bajo la tormenta. Sin embargo, nos ha hecho sentir satisfechos y orgullosos, enseñando inglés y viendo el progreso de los niños o el resultado final del pozo, como cuando contemplamos con entusiasmo caer el agua por primera vez en él.

      Todos estos momentos nos han hecho reflexionar y cambiar, comenzando a apreciar más la vida, la cantidad de oportunidades que tenemos y darnos cuenta de lo privilegiados que  somos. Pero también nos ha hecho sentir frustrados, al vivir y contemplar injusticias, y darnos cuenta de la verdadera cara de gran parte del mundo. Todo este conjunto de sensaciones, nos ha motivado a hacer todo lo que esté en nuestras manos, para crear un futuro mundo mejor. Por lo que este viaje, siempre nos marcará en cada decisión o acción que hagamos. Para terminar, me gustaría destacar, las relaciones tan especiales que hemos creado, tanto con mis compañeros como con la gente local, viviendo todos estos complicados y a la vez maravillosos momentos juntos, construyendo fuertes amistades que jamás vamos a olvidar.

       

    • Ya llevamos dos semanas en Sudáfrica como coordinadores del grupo de Voluntariado Internacional y Solidario de Kayamandi y este país no ha hecho más que sorprendernos. Todas las ideas preconcebidas que traíamos en la cabeza poco tienen que ver con lo que hemos encontrado. Una mezcla entre la cultura europea y la africana, esa que tanta curiosidad nos produce y que tanto nos gusta. Un punto de encuentro. Esta es la oportunidad perfecta para sentir y saborear los olores y gustos que África tiene para ofrecer a quien quiera descubrirlos. Una Sudáfrica de paisajes de postal y playas de arena blanca.

      Kayamandi es un mundo en sí mismo. Los contrastes y las formas de vida de las que hemos venido a aprender. Pero si nos tenemos que quedar con algo de toda esta experiencia son las sonrisas sinceras de estos niños y niñas. Una de las cosas más increíbles con las que se quedarán nuestros chicos y chicas voluntarias será con la felicidad que pueden transmitir los abrazos que reciben cada día de los niños y niñas en las crѐches (guarderías) donde realizan el proyecto. Os podemos asegurar que es increíble. Y luego, el fruto del trabajo duro al ver cómo han podido mejorar las crѐches, ver que han pintado una habitación, por ejemplo, y que la han mejorado, les hace sentirse realizados.

      Además de poder sumergirse en la cultura con las familias que nos acogen y las mamás que trabajan en las crѐches, también han podido conocer a jóvenes de su edad, con los mismos sueños y objetivos que ellos, únicamente separados por kilómetros de distancia. Aún nos queda una semana por aquí y estamos seguros que van a seguir tan motivados como hasta ahora, con tantas ganas y tantas sonrisas. Sólo esperamos que se las lleven de vuelta a España. Junto con una visión más amplia del mundo.

    • El grupo de Voluntariado Internacional y Solidario en Kundapur (India) empezamos nuestra aventura hace tres días y ya estamos totalmente seducidos por la cultura india, por los colores, la diversidad de gentes, las vacas de las calles y después de esta tarde... ¡por los niños! Aunque nos está costando un poco acostumbrarnos a algunas cosas, como la comida picante o el caos de las carreteras, sabemos que esta experiencia va a cambiar nuestra mentalidad. Ya está ocurriendo.

      En estos días ya hemos visitado templos, un jardín precioso, hemos aprendido sobre la cultura de aquí con jóvenes indios voluntarios de FSL India (la organización coordinadora de India) y hemos jugado con los niños de un orfanato. Mañana seguimos con ellos y ¡lo estamos deseando! Gracias a Ravi y Marta, nuestros team leaders de FSL, que nos están ayudando tanto a entender esta cultura tan interesante.

    • Los primeros días por Katmandú estuvieron genial para conocernos todos, hacer un poco de turismo y como primera toma de contacto. Después, tras siete horas montados en una calurosa furgoneta, por fin llegamos a Rampur, Chitwan, el lugar del proyecto de Voluntariado Internacional y Solidario. Allí conocimos a nuestras familias y nos dio la bienvenida la gran familia que forman los chavales del orfanato. Los primeros días nos hemos ido adaptando poco a poco al calor, a los horarios, a la comida y haciendo amistades con los chicos del orfanato, que nos acogieron como si formáramos parte de esa familia.

      Por las mañanas ayudamos en el huerto del orfanato, quitando hierbas, plantando, o ayudamos con los deberes a los niños y después de comer (a las 10:30) vamos a la escuela a dar clase de inglés y a hacer juegos. Por la tarde tenemos un rato para estar con el grupo y después tenemos clase de nepalí. Este sábado y domingo tocaron excursiones, visitamos templos, cruzamos puentes y subimos montañas.

      ¡Esto ya empieza a tener buena pinta! Solamente llevamos una semana y ya somos conscientes de lo que debemos agradecer nuestra vida en España y de lo feliz que nos hace ayudar a la gente del orfanato.

    • Después del fin de semana de training, la preparación de las actividades, muchos días de nervios y un largo viaje con seis horas de escala en Dubai, hemos comenzado la aventura en Bangalore. La verdad, es que no puedo estar más contenta y orgullosa de los voluntarios tras nuestros primeros días en India.

      Soy la coordinadora de un grupo de Voluntariado Internacional y Solidario de 12 (cinco chicas y siete chicos) de entre 16 y 18 años y todos y cada uno de ellos han mostrado una gran capacidad de trabajo en equipo, proactividad e interés por otras culturas desde que pisamos India el 12 de julio. En estos días, hemos tenido la oportunidad de visitar templos de distintas religiones, entre ellos un impresionante templo hindú, de hacer una presentacion sobre España en un colegio con niños de 12 años y también de saber más sobre la gestión del agua en el país, uno de los temas más importantes de nuestro proyecto.

      Aparte de las actividades y visitas culturales, lo mejor hasta el momento ha sido ver lo bien que los chicos se estan adaptando a todo, desde la comida picante hasta el clima, pasando por el ruidoso y caótico tráfico en las calles, siempre con una sonrisa y con la mejor de las intenciones. Se nota que todo el grupo ha venido con ganas de pasarlo bien pero sobre todo de observar, aprender y compartir, tanto entre ellos como con la maravillosa gente que nos estamos encontrando.

      Aún nos quedan dos semanas por delante en Mysore y Hunsur, donde vamos a descubrir una India más rural y donde seguiremos aprendiendo y compartiendo esta experiencia única.